El fiscal de La Calera, Elizardo Tapia, se querelló en contra de dos guardias del supermercado Unimarc de Quillota, por detención irregular y lesiones leves, producto de golpes que recibió.
El fiscal fue detenido el 30 de abril, tras salir del sector de la caja, por Luis Rivas, quien se le abalanzó por la espalda y lo conminó a abrir una bolsa de un video club. El fiscal le explicó que llevaba películas arrendadas “y que no había sustraído ninguna especie”. Luego llegó otro guardia, Ignacio Berríos, y entre los dos lo detuvieron, pero cuando se dieron cuenta de que no había robado le dijeron que era su responsabilidad por “entrar con una bolsa sin sellar”.
El abogado del fiscal, Ciro Colombara, sostiene que “no cometieron un simple error, sino que actuaron de manera arbitraria e injustificada”.